Tomate “Pometa”

Un tomate verde sin ni un punto de acidez-una de las joyas gastronómicas del Maresme al nivel del guisante de floreta o fresas pájaro, aunque el hecho de haber sido recuperado hace pocos años y de haber poca producción, hace que todavía sea muy poco conocido.

Es una variedad local que estuvo a punto de extinguirse, junto con tantas otras, cuando a raíz de la fiebre de los híbridos (hacia los años 70) se impuso la necesidad de producir kilos y más kilos de tomate sin tener en cuenta la calidad. Al tratarse de una variedad poco productiva comparada con las actuales, hace que sea sensiblemente más cara.

Pero quien la prueba, repite, porque la diferencia se lo vale.
Pan con tomate